Auf Wiedersehen Scorpions…
Como siempre yo y mi mala costumbre de llegar tarde a la música. Pasó con The Frozen Tears of Angels, el último disco de Rhapsody of Fire, con Arcade Fire y su excelentísimo rock indie y desenfadado, con Madrugada y ese rock alternativo noruego y así, con casi toda la música que escucho. Quizá sea la era de internet o en realidad sea auténtica e injustificable desidia de mi parte.
Hoy me entero de que Scorpions está realizando su tour de despedida y que en Marzo lanzaron Sting in the Tail, nada más y nada menos que su álbum de despedida. Estoy algo triste, y no es para menos, enterarte que una de las bandas más influyentes del heavy metal, rock, pop o donde se le quiera encasillar, anuncien que le ponen coto a su carrera musical, es sencillamente para llorar. Más aún cuando no he tenido la oportunidad de verlos en vivo y en este último tour tampoco van a pasar por Venezuela. Sting in the Tail ha estado en loop permanente desde esta mañana y sí es como ellos mismos afirman:
We want to end the Scorpion’s extraordinary career on a high note…We finish our career with an album we consider to be one of the best we have ever recorded…
Sting in the Tail podrá no ser el mejor álbum que hayan grabado, pero sí es una amalgama de todo lo que ha hecho a esta banda famosa en sus más de 30 años de carrera y 17 álbumes de estudio contando este último. Es un último paseo por la genialidad de Rudolph Schenker y Matthias Jabs en las guitarras, por la fuerza inagotable de la voz de Klaus Meine. A estos tipos los años no le hacen mella, por el contrario, parecen tener más energía para hacer las cosas y energía de sobra es lo que encontramos en este disco. De entrada tenemos Raised on Rock que recuerda bastante a Rock You Like a Hurricane con sólo su riff inicial y su primera línea: “I was born in a hurricane“; está muy claro que es un homenaje a ese himno del rock creado por allá en 1984 aunque con tintes más modernos, con unos efectos de guitarra a la Richie Sambora y está clarísimo también que tiene estampa y sello para cerrar los conciertos. Le sigue la pista que da nombre al disco, y una de las más cañeras y rockeras del disco. Después vienen más descargas, todas con ese sello característico de Scorpions, riffs sencillos y coros pegajosos, con Slave Me, No Limit, Rock Zone, Turn You On, Let’s Rock y Spirit of Rock. El álbum también tiene varias baladas, si no pues no fuese un álbum de Scorpions, con The Good Die Young demuestran que son maestros con las baladas, y cuentan acá con la colaboración de la soprano Tarja Turunen (ex-Nightwish) para lograr una interesante pista cargada de angustia y desesperación, tomando el testigo, junto con “Lorelei” y “Sly” de sus baladas clásicas como “Send Me An Angel” y “Wind of Change“, de lo más resaltante del disco sin ninguna duda. Y para terminar el disco con actitud y personalidad titulan la última pista The Best is Yet to Come, una suerte de balada in crescendo a lo Still Loving You.
Sin lugar a dudas un disco excelente y que seguramente va a ser parte de una gira más excelente aún, porque si algo saben hacer los rockeros viejos es ir de gira y no caer en el camino, sino que lo digan los de AC/DC o los Rolling Stones. Sigo triste porque no llegué a verlos en vivo…




